La selección Argentina derrotó este viernes 2-1 a Mauritania en el Estadio La Bombonera. Sin embargo, más allá del resultado, el verdadero protagonista de la noche fue el pedido unánime de la hinchada: que Lionel Messi dispute su sexto Mundial en 2026.
Ante la ausencia de la esperada Finalíssima contra España —cancelada por los conflictos en Medio Oriente—, la Albiceleste tuvo que improvisar una despedida ante su público frente a rivales de menor fuste. Mauritania, número 115 del ranking Fifa, opuso resistencia ante un equipo argentino que mostró destellos de juventud pero una preocupante falta de intensidad.
El equipo dirigido por Lionel Scaloni se puso en ventaja a los 17 minutos gracias a una incursión de Nahuel Molina por la derecha, cuyo centro rasante fue capitalizado por Enzo Fernández. A los 32, el juvenil Nicolás Paz, quien asumió el rol de conductor ante la suplencia inicial de Messi, aumentó la cuenta con un preciso tiro libre de zurda que dejó sin opciones al portero Babacar Diop.
Paz y Franco Mastantuono —quien ingresó en el complemento— representaron la apuesta de Scaloni por el recambio generacional de cara a la cita mundialista que iniciará el próximo 11 de junio.
El capitán, de 38 años, inició el partido en el banquillo, desatando la euforia de la grada cuando ingresó en el segundo tiempo. Aunque Messi tuvo una ocasión clara a los 55 minutos con un disparo de larga distancia, el funcionamiento colectivo de Argentina decayó en la etapa final. Esta baja de ritmo permitió que Jordan Lefort anotara el descuento para Mauritania en el cierre del encuentro, exponiendo grietas defensivas que no pasaron desapercibidas.
Las reacciones tras el pitazo final fueron de una honestidad brutal. El arquero Emiliano "Dibu" Martínez no ocultó su descontento: "Faltó intensidad y juego. Si jugábamos así contra España, perdíamos", sentenció. Por su parte, Scaloni admitió que el equipo "no estuvo bien" y atribuyó las falencias a las pruebas de funcionamiento con poco tiempo de trabajo.
La jornada no fue del todo festiva. Antes del inicio, el presidente de la AFA, Claudio Tapia, recibió una sonora silbatina por parte del público mientras intercambiaba presentes con Juan Román Riquelme. El dirigente enfrenta cuestionamientos por investigaciones judiciales que incluso ponen en duda su posibilidad de viajar al Mundial debido a una prohibición de salida del país.
Argentina cerrará su preparación en casa el próximo martes ante Zambia, antes de entregar la lista definitiva de 26 convocados el 30 de mayo. Los campeones del mundo debutarán en el Grupo J contra Argelia el 16 de junio.
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