En un rinconcito del sector Cuatricentenario de Maracaibo, la familia Prado Corona lleva cinco años demostrando de qué está hecha la verdadera fuerza. Mariángel, una jovencita de 17 años con una sonrisa inquebrantable, enfrenta un reto de salud que requiere una solución urgente: una escoliosis idiopática del adolescente que actualmente presenta 90 grados de desviación.
Mariángel es mucho más que un diagnóstico. Quienes la conocen saben que es una joven llena de vida, que desde los tres años descubrió su pasión por la danza en academias como San Miguel y Canta Claro. También le gusta hacer contenido en redes sociales y es muy amable y cariñosa. Aunque la pandemia y la posterior detección de la escoliosis pausaron sus ensayos, su espíritu sigue bailando.



Ella ha sido un pilar fundamental para su familia. Con una madurez admirable, ha apoyado a su madre, la docente Karelis Corona y a su padre David Prado (quien trabaja en el 911), incluso en los momentos más difíciles de salud y posterior pérdida de sus abuelos. Su fortaleza es el motor que impulsa a sus padres a seguir luchando día tras día; "Todo esto es momentáneo", suele decirle Mariángel a sus padres, manteniendo la fe intacta en que días mejores vendrán.

El reto actual y la meta
La condición de Mariángel está avanzando y actualmente esta condición le genera dolores constantes, especialmente al pasar mucho tiempo sentada como cuando asiste a clases lo que afecta su capacidad respiratoria al hacer esfuerzos. Aunque ella trata de ver siempre el lado positivo y se mantiene activa, los médicos en el Hospital Universitario y el Hogar Clínica San Rafael han determinado que la cirugía es necesaria para corregir la curvatura y asegurar su bienestar a largo plazo.



La desviación de Mariangel está alcanzando un punto crítico, sus pulmones y su corazón se están viendo comprometidos, la joven solo intenta sobrevivir ante una situación que es nueva y difícil de sobrellevar.
El desafío es el costo, el presupuesto para la intervención, que incluye el material médico necesario como los clavos y su cirugía, se estiman entre 20 mil y 30 mil dólares. Durante cinco años, sus padres han tocado puertas en instituciones gubernamentales y privadas, asimismo han realizado innumerables rifas, bingos y vendimias, estos luchadores no se han rendido ni un solo día.

El sueño de un futuro brillante
La pequeña joven, es el retrato de la resiliencia. A pesar de haber perdido la cuenta de las oficinas puertas que ha tocado para solicitar ayuda sin obtener respuesta, ella mantiene la sonrisa y un carisma que la caracteriza.


Mariángel sueña con volver a su vida normal, sin complicaciones de salud y sobre todo, ser feliz. Su gran deseo no es solo sanar, sino utilizar su experiencia para ayudar a otros. Ella y sus padres mantienen la esperanza de algún día fundar una institución dedicada al apoyo de jóvenes con escoliosis, para que nadie más tenga que enfrentar este duro camino solo.



Actualmente, siguen activos buscando donaciones a través de un GoFundMe y organizando actividades en Maracaibo. La familia Prado Corona apela a la solidaridad de aquellos que puedan aportar su granito de arena para que Mariángel pueda recibir el tratamiento que necesita y seguir brillando con luz propia.
Quienes deseen aportar para ayudar a Mariangel pueden comunicarse al: 0412-0663777 (David Prado) o hacer sus aportes a las siguientes cuentas:
- Pago Móvil: BNC / C. I 33.595.434 / Telef: 0424-6069376
- Zelle: [email protected] / Teléfono: +1(863) 999-3775
Noticia Al Día / Arelys Munda
Imágenes y video: Leila González