La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) dio un paso crucial hacia la exploración lunar al comenzar el ensamblaje de la etapa central del Space Launch System (SLS) en el Centro Espacial Kennedy, en Florida.

Este potente cohete será el encargado de impulsar la Misión Artemis III rumbo a la Luna a finales de 2027, allanando el camino para una presencia humana duradera en nuestro satélite natural.
Componentes clave del cohete SLS
El SLS es el sistema de lanzamiento más potente jamás construido por la agencia espacial estadounidense. Para cumplir con su objetivo, cuenta con las siguientes características técnicas:
Etapa central imponente: Con 64 metros de altura, es considerada la columna vertebral del SLS. Esta pieza llegó a Florida tras ser fabricada en el centro de ensamblaje de Michoud, en Nueva Orleans.

Propulsores sólidos: Fabricados por Northrop Grumman y trasladados desde Utah, estos componentes generarán más del 75 % del empuje necesario para el despegue.
Fase de ensamblaje y pruebas: Todos los elementos se encuentran ya en el Centro Espacial Kennedy, donde los técnicos realizan inspecciones y pruebas rigurosas para garantizar su operatividad.
Revisión de la cápsula Orión tras la misión Artemis II
La Misión Artemis III dará continuidad al éxito de Artemis II, la primera misión tripulada en más de medio siglo que orbitó la Luna y regresó a la Tierra el pasado mes de abril.
Actualmente, la cápsula Orión que completó esta hazaña se encuentra en el centro espacial para su desmantelamiento y análisis. Los técnicos se encuentran trabajando en:
Extracción de cargas útiles.
Análisis exhaustivo del escudo térmico.
Recuperación de datos valiosos para perfeccionar la seguridad y eficiencia de los próximos viajes.
Rediseño estratégico para los encuentros orbitales
Pensando en el futuro, la NASA ha aplicado un rediseño estratégico en la misión, centrándose en los encuentros y acoplamientos entre la cápsula Orión y las naves comerciales.
Objetivo principal: Asegurar la interoperabilidad de los sistemas en la órbita lunar.
Preparación para el futuro: Este paso es fundamental para sentar las bases de las misiones Artemis IV y V, las cuales realizarán el descenso a la superficie lunar a partir de 2028.
Visión a largo plazo: Las autoridades de la NASA han destacado ante el Congreso estadounidense que esta infraestructura es clave para construir una presencia humana sostenida en el espacio.
Northrop Isaacman confirmó que tanto SpaceX como Blue Origin deben demostrar la capacidad de sus módulos de aterrizaje para cumplir con los requisitos de encuentro, acoplamiento y prueba de interoperabilidad a finales de 2027. De acuerdo con BBC, el plan integra el uso de uno o dos módulos de aterrizaje para concretar el descenso. El objetivo principal es que Starship de SpaceX y Blue Moon de Blue Origin estén listos para operar junto con Orión antes de la misión Artemis IV.

Noticia al Día/radiocentro.ec
Fotos. Nasa