Madre y sus dos hijas venezolanas que murieron en el incendio de su apartamento en Perú vendían sus pertenencias para mudarse a España
José Gregorio Flores
La madre, de aproximadamente 60 años, y sus dos hijas de 19 y 24 años dormían en una habitación al fondo del inmueble cuando el fuego se desató cerca de la 1:30 a. m. Foto: RRSS.
Lo que debía ser el inicio de una nueva vida en Europa se transformó en una dolorosa tragedia. Las tres víctimas venezolanas que murieron calcinadas en un incendio registrado en un pequeño edificio de apartamentos en el distrito de San Martín de Porres, en Lima, Perú, se encontraban en la fase final de los preparativos para emigrar a España.
Con el firme propósito de costear los pasajes aéreos y asegurar sus primeros gastos en el continente europeo, las tres mujeres se dedicaban a rematar sus muebles, electrodomésticos y demás pertenencias esenciales. La madre, de aproximadamente 60 años, y sus dos hijas de 19 y 24 años dormían en una habitación al fondo del inmueble cuando el fuego se desató cerca de la 1:30 a. m.
Vecinos y allegados a la familia expresaron su profunda consternación, destacando la ilusión y el esfuerzo con el que las víctimas planificaban su mudanza. El apartamento estaba prácticamente vacío, reflejando la inminencia de un viaje que buscaba abrirles mejores oportunidades en tierras españolas.
«Estaban muy motivadas, trabajando duro para vender lo último que les quedaba y dejar todo en regla para viajar», relató un conocido de la zona a los medios locales, visiblemente afectado por el suceso.
Lamentablemente, el proyecto migratorio fue truncado de forma abrupta por un incendio que, según las investigaciones preliminares de los bomberos y las autoridades locales, se habría originado presuntamente por un cortocircuito en las instalaciones eléctricas del lugar.
A pesar de la rápida movilización de las unidades de rescate para sofocar las llamas y evitar daños en las estructuras colindantes de la avenida Los Olivos, las tres mujeres no lograron abandonar el apartamento a tiempo. Tras controlar el fuego, los cuerpos de seguridad procedieron al levantamiento de los cadáveres para trasladarlos a la morgue central de Lima, mientras la comunidad local y los allegados gestionan los trámites pertinentes en medio del duelo.