En un momento de extrema volatilidad en el Medio Oriente, el gobierno de Irán confirmó que este viernes se llevará a cabo una nueva ronda de negociaciones nucleares con representantes de Estados Unidos. El encuentro tendrá lugar en la capital de Omán, país que históricamente ha servido como mediador clave entre ambas potencias.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchí, fue el encargado de oficializar el encuentro a través de sus redes sociales. “Las conversaciones nucleares con Estados Unidos están programadas para celebrarse en Mascate alrededor de las 10 de la mañana del viernes”, detalló el diplomático en su cuenta de X.
Sin embargo, el anuncio llega en un contexto de hostilidad creciente. Irán ha denunciado que la mesa de diálogo se instala bajo las "amenazas de una intervención militar" por parte de la administración estadounidense.
La tensión no es solo retórica. Washington ha intensificado su presencia en la zona con el desplazamiento de una flota militar a aguas cercanas a Irán, una maniobra que Teherán interpreta como un mecanismo de coerción antes de sentarse a negociar.
Fuentes diplomáticas sugieren que los puntos clave de la agenda serán: El estatus del programa de enriquecimiento de uranio iraní, el posible levantamiento de sanciones económicas y mecanismos de distensión para evitar un conflicto armado directo en el Golfo.
A pesar del despliegue militar, el hecho de que ambas delegaciones hayan aceptado la cita en Mascate indica que aún existe una ventana —aunque estrecha— para la vía diplomática. La comunidad internacional observa con cautela este encuentro, que podría definir el equilibrio de seguridad en la región para los próximos meses.
Foto: AJN
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