El reloj corre con fuerza de cara al próximo 11 de junio, fecha en la que Estados Unidos, México y Canadá darán el puntapié inicial al histórico primer Mundial organizado por tres naciones. A solo dos semanas de la gran cita, la expectativa en el bando del vigente campeón es máxima, especialmente porque la selección argentina es una de las pocas que aún no ha presentado de forma oficial su lista definitiva de 26 futbolistas.
El director técnico Lionel Scaloni se está tomando hasta el último minuto disponible para confeccionar la convocatoria. El planeta fútbol aguarda con notable ansiedad la ratificación de Lionel Messi, quien a pesar de que todos los caminos apuntan a que liderará al grupo en busca de revalidar el título, encendió las alarmas recientemente debido a una inoportuna molestia física sufrida con el Inter Miami.
En medio de las dudas y las especulaciones sobre quiénes se subirán al avión, ya se ha confirmado la primera baja de renombre dentro de las promesas nacionales. Franco Mastantuono, el joven del Real Madrid que asomaba como uno de los candidatos firmes para meterse en la nómina final, quedó oficialmente descartado. Según reveló el periodista Gastón Edul, el estratega de Pujato optó por prescindir del exjugador de River Plate para la expedición norteamericana.
El volante ofensivo llegó a la concentración de la selección al cierre de una temporada de debut complicada en Madrid. En ese periodo, Mastantuono sumó 23 apariciones, una cifra que refleja participación, pero también adaptación a un ritmo competitivo distinto. Ya en Argentina, el cuerpo técnico lo observa con especial atención: su preparación física aparece como uno de sus puntos más fuertes y, por ahora, no hay señales de que su condición física sea un problema.
Argentina partirá como la gran favorita del Grupo J, una zona que sobre el papel se presenta sumamente accesible al compartir sector con las selecciones de Argelia, Austria y Jordania. No obstante, el verdadero desafío de la Albiceleste comenzará de inmediato en la fase de eliminación directa. Si se impone la lógica y el campeón defensor avanza como líder de su cuadrangular, los dieciseisavos de final proyectan un cruce de altísimo calibre ante potencias de la talla de España o Uruguay.
El cuerpo técnico argentino tiene claro que el exceso de confianza no está permitido. El recuerdo de Qatar 2022 permanece intacto, cuando Arabia Saudita—considerada la rival más débil del debut—propinó un golpe histórico que puso en jaque al equipo.
En aquella ocasión, los de Scaloni supieron reaccionar a tiempo para terminar bordando la tercera estrella en el pecho de la mano de un Messi colosal; una hazaña que inundó las calles de Buenos Aires con más de cinco millones de personas y cuya mística buscarán emular en tierras norteamericanas.
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