A tan solo 24 horas de despedir el 2025, el panorama en el casco central de Maracaibo desafía las imágenes de aglomeraciones asfixiantes que marcaron otras épocas. Quien recordará hoy sus calles notará una especie de "espera técnica" : pasillos transitables, menos volumen de compradores y una marcada calma que contrasta con el bullicio de inicios de mes.
Aunque se mantiene un flujo determinado de personas recorriendo el casco central, la intensidad ha bajado notablemente. Lo que predomina hoy es la "gimnasia ocular" : grupos de marabinos que miran vitrinas, consultan precios y sacan cuentas en el aire, pero que no siempre terminan en la caja registradora.
A pesar de que todavía hay quienes buscan el "estreno" de última hora para recibir el año nuevo, el volumen de ventas no alcanza el pico de años anteriores. La dinámica ha cambiado: la gente camina, observa y compara, dejando las compras para el último suspiro del calendario.



Según se comenta entre los transeúntes, la prioridad absoluta para este cierre de año se ha desplazado. Una vez satisfechas las compras de Nochebuena, las personas se han destinado a llenar la despensa para la cena de fin de año.
Los comerciantes del centro de Maracaibo, observan este movimiento a "media marcha" con la esperanza de que mañana, 31 de diciembre, se produzca el tradicional corre corre marabino. Fiel a su estilo, el zuliano suele resolver todo a última hora.






Noticia Al Dia / Arelys Munda