El sector pesquero privado nacional, con especial énfasis en los procesadores y exportadores de cangrejo azul del Lago de Maracaibo —cuya actividad productiva está orientada principalmente al mercado de Norteamérica— manifestó su firme respaldo y optimismo ante el reciente anuncio de la reapertura de la Embajada de los Estados Unidos en Venezuela.

Para los exportadores, este giro en las relaciones bilaterales representa una oportunidad concreta para el restablecimiento de los canales diplomáticos e institucionales, los cuales resultan determinantes para que el Ministerio del Poder Popular de Pesca y Acuicultura (MPPPA) pueda avanzar con mayor celeridad en el proceso de Certificación de Comparabilidad ante la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de los Estados Unidos.
“La presencia activa de una misión diplomática norteamericana es un paso determinante que facilitará la interlocución técnica necesaria para que el MPPPA presente formalmente la solicitud de certificación ante la NOAA. Esto permitirá retomar el camino hacia la normalización de nuestras exportaciones a los Estados Unidos”, señaló Francisco Martínez G., presidente de la Cámara de Industrias Productoras de Cangrejo (CAIPROCA).
Martínez subrayó que este trámite es indispensable para garantizar que las capturas venezolanas cumplen con los estándares de sostenibilidad, trazabilidad y protección de especies exigidos por el mercado norteamericano. Advirtió además que la prolongación de estos procesos técnicos no solo impacta los balances comerciales del país, sino que tiene un profundo efecto social.
“Detrás de esta situación hay un rostro humano preocupante. Actualmente, miles de familias en el estado Zulia enfrentan una severa incertidumbre económica, debido a que la pesca y el procesamiento del cangrejo constituyen la principal fuente de ingresos para comunidades enteras asentadas en las riberas del Lago de Maracaibo”, afirmó.
El presidente de CAIPROCA insistió en que alcanzar la certificación de comparabilidad con la NOAA en el menor tiempo posible no responde a un capricho empresarial, sino a una necesidad social urgente. “Cada día de retraso representa mayor vulnerabilidad para los pescadores artesanales y los trabajadores de las plantas procesadoras que dependen directa e indirectamente de esta actividad”, puntualizó.
Asimismo, el vocero del sector reiteró el compromiso de la industria pesquera privada de trabajar de manera coordinada con las autoridades competentes de ambos países, destacando que el sector cumple con altos estándares de calidad y se encuentra preparado para demostrar su responsabilidad ambiental y su compromiso con la protección de los ecosistemas marinos.
Finalmente, el sector exportador confía en que la voluntad política evidenciada con la reapertura de la Embajada de los Estados Unidos se traduzca en una gestión técnica eficiente, prioritaria y oportuna, que permita rescatar y preservar una industria estratégica que genera empleo, divisas y constituye un verdadero orgullo nacional.

Noticia al Día/Nota de prensa