Los Timberwolves de Minnesota atraviesan su momento más dulce de la temporada. Con una autoridad indiscutible, el conjunto de Minneapolis extendió su racha ganadora tras vencer con un contundente triunfo 114-104 a los Grizzlies de Memphis.
Lo que más impresiona de esta seguidilla de cuatro victorias no es solo el resultado, sino la forma: todas han sido por doble dígito, consolidando a los Wolves como un equipo de cuidado en la Conferencia Oeste.
La ofensiva de Minnesota encontró equilibrio en las manos de Naz Reid y Jaden McDaniels, quienes aportaron 20 puntos cada uno. Reid, además, rozó el doble-doble al capturar nueve rebotes, mientras que en el costado defensivo, Rudy Gobert volvió a ser el guardián de la pintura con 16 rebotes y dos tapones clave que desmoralizaron cualquier intento de remontada visitante.
En la acera de enfrente, la realidad es diametralmente opuesta. Los Grizzlies sumaron su sexta derrota consecutiva, hundidos en una crisis que combina la falta de resultados con la incertidumbre en los despachos.
La nota positiva para Memphis fue el debut de Ty Jerome; tras superar una distensión en la pantorrilla, el base lideró al equipo con 20 puntos y seis asistencias. Junto a él, el joven GG Jackson (19 puntos) y Jaylen Wells (15 puntos) intentaron mantener el pulso, pero la ausencia de siete jugadores clave —incluida su estrella Ja Morant— fue una losa demasiado pesada.
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