La selección venezolana de fútbol, la Vinotinto, cerró con broche de oro este martes su participación en la doble fecha de amistosos internacionales disputada en Estados Unidos.
En un compromiso donde la efectividad y el orden táctico fueron la clave, los dirigidos por Oswaldo Vizcarrondo se impusieron con un sólido 2-0 ante su similar de Irak, dejando buenas sensaciones de cara al futuro del proceso selectivo.
A diferencia del primer choque de la gira contra Turquía, donde el combinado nacional mostró fisuras y encajó dos anotaciones, la escuadra venezolana exhibió esta vez una notable mejoría en su faceta defensiva. La concentración en la zaga y el correcto retroceso permitieron colgar el ansiado «arco en cero», dándole la tranquilidad necesaria al equipo para desplegar su juego ofensivo.
El grito sagrado no tardó en llegar. Cuando apenas transcurría el minuto 17 de la primera mitad, una gran proyección ofensiva culminó en un potente zapatazo que el guardameta iraquí no pudo contener adecuadamente. Atento a la jugada, Cristian Cásseres aprovechó el rebote dentro del área y, con gran frialdad, mandó a guardar la esférica al fondo de la red para abrir el marcador.
Venezuela mantuvo el control del partido y golpeó de nuevo en el momento justo, apenas arrancando el complemento. Al minuto 46, un severo error de comunicación en la defensa de Irak dejó la pelota rifada en las botas de Jesús Ramírez. El atacante criollo no perdonó: eludió al arquero con solvencia y definió a placer para firmar el 2-0 definitivo.
Con este resultado, la Vinotinto despide la fecha Fifa en territorio estadounidense con un balance equilibrado de una victoria y una derrota. Tras este bálsamo de confianza, el cuerpo técnico y la fanaticada nacional pondrán la mirada en el desarrollo de la Copa del Mundo 2026, período tras el cual se definirán los próximos módulos de preparación y compromisos del seleccionado nacional.
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