Los Nuggets de Denver extendieron su vida en los playoffs tras imponerse 125-113 a los Timberwolves de Minnesota en el quinto juego de su serie, un duelo marcado por el resurgir de Nikola Jokic y las múltiples bajas del conjunto rival. Con esta victoria, Denver evitó la eliminación y redujo la desventaja a 3-2 en la serie al mejor de siete.
Jokic firmó un triple-doble determinante con 27 puntos, 16 asistencias y 12 rebotes, su número 23 en postemporada, cifra que lo mantiene en el tercer lugar histórico de la NBA en este apartado. Jamal Murray aportó 24 unidades y Spencer Jones añadió 20, contribuyendo a frenar la racha de tres derrotas consecutivas que arrastraba el equipo.
Minnesota afrontó el compromiso con un plantel diezmado. Anthony Edwards (rodilla izquierda) y Donte DiVincenzo (tendón de Aquiles), lesionados en el cuarto partido, no estuvieron disponibles. DiVincenzo fue operado el domingo, mientras que Edwards permanece fuera por tiempo indefinido, aunque una resonancia magnética descartó daño estructural. Además, el pívot Naz Reid sufrió un esguince de tobillo en el tercer cuarto, aunque pudo regresar posteriormente.
A pesar de estar abajo por 27 puntos, los Timberwolves lograron acercarse a 10 en el último periodo. Julius Randle lideró la ofensiva con 27 tantos, seguido por Ayo Dosunmu con 18. Rudy Gobert, figura defensiva en los primeros juegos de la serie, fue neutralizado y solo consiguió una canasta en todo el partido.
Denver recuperó su identidad colectiva y su ritmo ofensivo, características que lo llevaron a asegurar el tercer puesto en la Conferencia Oeste durante la temporada regular. Ahora, con la serie aún abierta, buscará forzar un séptimo juego.
El sexto encuentro se disputará el jueves en Minneapolis.
