La selección de Corea del Sur abrió su participación en el torneo con una demostración de poder ofensivo, imponiéndose 11-4 sobre República Checa en su debut del Grupo C, desde el Tokyo Dome de Japón.
Con dos cuadrangulares del infielder de los Astros, Shay Whitcomb, y una actuación de cinco impulsadas del inicialista Bo Gyeong Moon, los surcoreanos firmaron una presentación contundente. Los cuatro jonrones conectados marcaron su mayor cifra en un juego del Clásico Mundial.
Moon encendió la ofensiva desde el primer inning al desaparecer un slider con las bases llenas, enviando la pelota a 428 pies por el jardín central. Whitcomb amplió la ventaja en el tercer episodio con un batazo solitario, consolidando el dominio temprano de Corea.
Los checos reaccionaron en el quinto capítulo con un jonrón de tres carreras del exjugador de los Orioles, Terrin Vavra, que redujo momentáneamente la diferencia. Pero Corea respondió de inmediato: Whitcomb volvió a castigar la pelota con su segundo cuadrangular del día, y en el octavo inning Jahmai Jones, guardabosque de los Tigres, sumó el cuarto vuelacercas del conjunto asiático.
Con este triunfo, Corea del Sur da un paso firme en sus aspiraciones de convertirse en contendiente del torneo. República Checa buscará recuperarse en su duelo ante Australia, mientras que los surcoreanos se preparan para un esperado enfrentamiento ante Shohei Ohtani y Samurái Japón el sábado.
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