Lunes 09 de febrero de 2026
Al Dia

Un reloj detenido a las 8:30 am en Las Mercedes: Viaje en el tiempo

La diligencia y afecto del sacerdote Jannato Madalaine llevó a la construcción del templo en 1842

Un reloj detenido a las 8:30 am en Las Mercedes: Viaje en el tiempo
Un reloj detenido a las 8:30am en Las Mercedes: Viaje en el tiempo
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Frente a la torre de la iglesia Las Mercedes, con el reloj detenido a las 8 y media de la mañana, retrocedió en el tiempo abrumado de nostalgias. Se vio por allá por el año de 1813 cuando los lugareños crearon la congregación para venerar a la virgen de La Merced, eran tiempos bellos cuando se podía ir al lago en bestias (burros, mulas y caballos) para buscar agua porque era tan dulce como la de los ríos, vestía de blanco y el sombrero marcaba la época, la compostura de los hombres de antaño.

La diligencia y afecto del sacerdote Jannato Madalaine llevó a la construcción del templo en 1842. Lo describe la internet como "rectangular con tres naves separadas por columnas que sostenían arcos de medio punto y el presbiterio separado de la nave central por escalinatas sobrias y elegantísimas".

Sigue su viaje en el tiempo hasta 1958, tiempos convulsos de luchas políticas, enfrentamientos para derrocar la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, cuando se creó el colegio, Nuestra Señora de Las Mercedes. ¿Qué significa merced?, pregunta al jardinero quien resulta ilustrado y le dice: "es favor, piedad, virgen de las misericordias y de las gracias".

Está en la calle 62 con avenida 3F, un viento sopla en su cara, arrastra al viajero hasta 2025, se ve con un teléfono inteligente al que consulta la IA Geminis, le pide que le cuente de Maracaibo de 1813 y le dice en segundos:

En 1813, la ciudad de Maracaibo era un puerto de gran importancia estratégica y económica en la región. Su posición privilegiada en el Lago de Maracaibo la convertía en la principal salida de productos para los estados andinos de Venezuela y el Valle de Santander en Colombia.

Características de Maracaibo en 1813:

  • Economía y Comercio: El puerto de Maracaibo era muy activo. Se estima que recibía un promedio de 200 buques al año, y exportaba productos como aceites, azúcar, almidón, aguardiente, cueros de ganado, maderas y palma de jipijapa. Contaba con una flota de más de 800 naves, entre bongos y piraguas, que se utilizaban para el transporte lacustre de mercancías. La ciudad tenía una balanza comercial positiva y servía como un importante centro de negocios.
  • Población: La población de marineros era numerosa, constituyendo cerca del 25% del total de los habitantes, lo que refleja la vitalidad de la actividad portuaria.
  • Arquitectura y Ambiente: Aunque las calles carecían de pavimento, la ciudad tenía un aspecto alegre y estaba rodeada de cocoteros.
  • Contexto Político: Administrativamente, Maracaibo había pasado a depender de la Capitanía General de Venezuela en 1777, aunque en 1813 la ciudad y su provincia se mantenían leales a la Corona española.

¿Qué pasaba en 1813?

El año 1813 fue crucial en el desarrollo de la Guerra de Independencia de Venezuela. Sin embargo, a diferencia de otras provincias que ya se habían sumado a la causa independentista, Maracaibo y su provincia se mantuvieron bajo control realista.

Mientras en el resto del país se libraban batallas clave como la de Niquitao, la de Los Horcones y la de Taguanes (que marcaron el avance de la Campaña Admirable liderada por Simón Bolívar), Maracaibo continuaba siendo un bastión realista. No fue sino hasta 1821 que la provincia de Maracaibo se pronunció a favor de la independencia, incorporándose a la Gran Colombia.

En resumen, en 1813, Maracaibo era una próspera ciudad portuaria leal a la monarquía española, que se encontraba al margen de los principales eventos bélicos de la Guerra de Independencia que se desarrollaban en otras regiones de Venezuela.

Con recursos de internet

JC

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