El pueblo de Santa Rosa se convirtió una vez más en el epicentro de la fe venezolana. La sagrada imagen de la Divina Pastora cruzó el umbral de su templo y fue recibida por una multitud que, entre lágrimas y aplausos, la cubrió con pétalos de rosas como símbolo de gratitud y devoción.
Mons. Polito Rodríguez, arzobispo de Barquisimeto, pidió durante la tradicional homilía superar la cultura de corrupción que domina el país, a la vez que exigió la liberación de todos los presos políticos.
“Lamentablemente, por décadas, la corrupción se ha vuelto parte de nuestra cultura. Nos hemos acostumbrado a ella en nuestras familias, en nuestras instituciones, en nuestros hogares, en la economía, en la política; lo cual ha generado una descomposición ética y moral que nos afecta a todos”, expresó Mons. Rodríguez durante la misa de salida de la multitudinaria procesión, en la mañana de este miércoles.
“Cada 14 de enero se convierte en el epicentro espiritual del país”, así lo consideró, por su parte, monseñor José Luis Azuaje Ayala, arzobispo de Maracaibo, durante la tradicional celebración del recorrido de la Divina Pastora en la plaza Macario Yépez.
Monseñor resaltó la importancia de la devoción a la advocación larense, pues «quien se acoge a la Virgen nunca quedará defraudado», y su simple presencia en la vida de los fieles «es un bálsamo y un consuelo».
Entre sus plegarias, monseñor espera que la Divina Pastora acompañe a todos los venezolanos en la fe, pero especialmente a los enfermos; a los privados de libertad por causas sociopolíticas, para que pronto puedan abrazar a sus familiares; así como también a los niños, adolescentes y jóvenes.
El camino a la santidad es un llamado que Dios hace a todos, recordó el arzobispo de Maracaibo, y es uno muy especial en este año. «Ya José Gregorio Hernández y la madre Carmen Rendiles hicieron su camino»; ahora corresponde a la feligresía seguir su ejemplo, dijo monseñor Azuaje Ayala.
Después de los actos litúrgicos, la imagen fue levantada por los celadores para dar inicio a la multitudinaria procesión. El recorrido, que se extiende por varios kilómetros a través de las principales avenidas, culminará al final del día con la entrada de la imagen en la Catedral Metropolitana de Barquisimeto, donde será recibida por una marea de fieles que esperan cumplir sus promesas en este reencuentro anual.
Nooticia al Día/ Foto: Cortesía