Domingo 01 de febrero de 2026
Al Dia

En Maracaibo: Hay un paisaje de "Casas Muertas"

Muchas propiedades pertenecen a una sucesión de personas que se encuentran fuera del país dejando a la buena de Dios estos espacios convertdos en guarida de maleantes

En Maracaibo: Hay un  paisaje de
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Muchas son las viviendas que están deshabitadas, y aquellas que en su época fueron símbolo de lo que significaban las "mansiones", los "palacios" o los "casones", entraron en un proceso de decadencia. Estas edificaciones se han convertido en las "Casas Muertas" de Maracaibo, un paisaje que evoca la novela homónima de 1955 del escritor Miguel Otero Silva, donde se describe la lenta agonía de un pueblo venezolano de Ortiz.

En la ciudad con solo mirar de reojo, se ven viviendas y edificaciones, tanto residenciales como públicas desocupadas y algunas sirven de refugio a quienes viven en la calle. Este fenómeno se extiende a zonas residenciales completas y a edificios públicos emblemáticos, como la Mansión Luxor o algunas templos que no tienen mantenimiento.

Tenemos por ejemplo que, edificaciones imponentes, luminosas que alguna vez fueron casinos como los existentes en islas caribeñas y que en su momento de esplendor repartieron suerte y premios a los zulianos, han corrido con su propia "mala suerte" y hoy son "Casas Muertas" que evidencian un grave deterioro físico y la señal inconfundible de la desidia, a pesar de su valor arquitectónico e histórico.

Grandes conjuntos habitacionales, a pesar de su envergadura, se han transformado en ejemplos de fracaso urbanístico debido a la ocupación ilegal incluyendo apartamentos inconclusos, la precariedad en la prestación de servicios básicos y el abandono generalizado.

A modo de ejemplo se puede hablar de las mansiones hoy desocupadas, ubicadas en los alrededores de la avenida 5 de Julio en el sector Paraíso, construidas en los años 50, propiedad de familias adineradas que se fueron del país y algunas han sido escogidas por quienes deambulan por las calles y realizan cultos satánicos.

Ni siquiera los espacios religiosos o históricos han escapado al abandono y deterioro. Templos de valor cultural significativo se encuentran abandonados, con un desgaste avanzado en su estructura y apariencia que contrasta drásticamente con su importancia patrimonial. En los barrios de la ciudad, numerosas casas y edificios han quedado desocupados , formando calles enteras con hileras de fachadas vacías.

La memoria de Miguel Otero Silva

La novela "Casas Muertas" narra el declive de un pueblo (Ortiz) que se consume lentamente por las enfermedades , la violencia y la carencia de oportunidades, mientras otras localidades prosperan rápidamente en las zonas petroleras.

Otero Silva hilvana una historia que inicia con un funeral y se desarrolla a través de las vidas de sus habitantes, quienes enfrentan la decadencia de su entorno. Carmen Rosa, una de las protagonistas, simboliza la esperanza al intentar hacer florecer su jardín en medio de la desolación.

Tal como lo describió el escritor, humorista, periodista, ingeniero y político, Miguel Otero Silva, hoy se evidencia en el espacio urbano de Maracaibo la presencia de muchas residencias que no han podido resistir los embates del tiempo y el abandono. Las "Casas Muertas" fallecen lentamente en la ciudad, en medio de un urbanismo moderno que las relega a un segundo plano, indiferente a que, aun "muertas", sigan en pie.

Noticia al Día/ Foto: Javier Sánchez

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