El dolor no tiene voz, pero se siente en cada mirada de este pequeño angelito. Ayer, la vida de este canino cambió en un segundo tras ser arrollado. Desde entonces, su mundo es puro sufrimiento: tiene su boquita destrozada, lo que le impide probar bocado a pesar del hambre y la sed que siente.
Un señor de gran corazón lo rescató de la vía y lo resguarda ahora mismo en la entrada del Conjunto Residencial Las Pirámides. Le han dado agua y una pastilla para el dolor, pero no es suficiente. Necesita atención veterinaria especializada de inmediato para curar sus heridas y ayudarle a continuar con su vida.
Si eres veterinario, perteneces a una fundación o tienes los medios para ayudar a su pronta recuperación, puedes contactarte con el siguiente número telefónico: 0412-0751407.
Una compartida puede ser el puente hacia su salvación.
Noticia Al Dia / Arelys Munda