El presidente mexicano Francisco I. Madero, figura clave de la Revolución Mexicana, no solo se inscribió en la historia política, sino también en la historia de la aviación mundial gracias a un acto sorpresivo.
En una tarde del 30 de noviembre de 1911, Madero realizó un vuelo intempestivo, convirtiéndose en el primer presidente en funciones del mundo en subir a un avión. Este hecho ocurrió después de que el estadounidense Theodore Roosevelt volara en 1910, pero ya una vez concluido su mandato presidencial.
El entusiasmo de Madero por la aviación era tal que la consideró como un elemento de gran potencial militar. Esto lo llevó a enviar a personalidades como Gustavo y Alberto Salinas, Horacio Ruiz, Juan Pablo, y Eduardo Aldasoro a la escuela de aviación de Garden City, Nueva York, una decisión que fue objeto de burlas por parte de diarios de la época.
La propia experiencia de vuelo de Madero fue tan impactante que decidió enviar una comisión a Europa para entrenarse y autorizó la compra de dos aeronaves para el ejército mexicano, sentando las bases de la aviación militar en el país.
Es en México donde, por primera vez, los aviones se utilizarían como arma militar.
Un detalle curioso de la Revolución
Como dato curioso, Madero convocó a la Revolución Mexicana a iniciar en todo el territorio nacional el 20 de noviembre, especificando la hora exacta: "a las 18:00 horas". Un "lujoso detalle de buen gusto" para un evento de tal magnitud.
Noticia al Día/excelsior