¿Sabías que Santa Claus no siempre fue rojo? Antes del siglo XX, San Nicolás solía vestirse de verde, marrón o azul, como un espíritu del invierno.
Era delgado, serio y más parecido a un sabio del bosque que a un abuelo bonachón.
Pero en 1931, llegó Coca-Cola y con una campaña navideña, lo transformó para siempre: gordo, sonriente, alegre y, por supuesto, vestido de rojo Coca-Cola.
Desde entonces, ese Santa se volvió el ícono global que todos conocemos. No fue Papá Noel quien eligió el color, fue la mercadotecnia.


