Caracas amaneció este domingo 4 de enero en un estado de parálisis y alta tensión, con calles vacías y filas en los supermercados.
En el este de la capital, sectores como Chacao, Altamira y Los Palos Grandes registraron calles vacías, ausencia de transporte público y largas filas en los pocos supermercados y farmacias operativos, donde los ciudadanos intentan abastecerse ante el temor a un estallido social o un nuevo desabastecimiento.
En el centro de la ciudad, grupos de simpatizantes del gobierno nacional se movilizaron para exigir la devolución del mandatario venezolano.
El Metro de Caracas y Ferrocarril trabajan con normalidad, pero con poca gente trasladándose. Asimismo, el Terminal La Bandera no abrió hoy.
La incertidumbre predomina entre los habitantes, quienes enfrentan el cierre del Metro y la restricción de acceso a los comercios para evitar aglomeraciones.
Noticia al Día