Ver caer granizo sobre el Domo de Mifafí, en pleno corazón del Parque Nacional Sierra de la Culata, no es una escena común, pero cuando ocurre, transforma el paisaje en un espectáculo natural que impresiona incluso a los más experimentados visitantes de la región andina.
Ubicado en el estado Mérida, este icónico punto del páramo venezolano se caracteriza por sus bajas temperaturas, fuertes vientos y una geografía imponente que lo convierten en uno de los destinos más impactantes y visitados del país. El Domo de Mifafí, una formación rocosa de gran tamaño, se alza en medio de este entorno donde nacen importantes fuentes de agua y se desarrolla un ecosistema único.
Durante episodios de precipitaciones, como el reciente evento de granizo, el paisaje cambia drásticamente: el suelo se cubre de pequeñas esferas de hielo, el viento se intensifica y la neblina envuelve la zona, generando una atmósfera que mezcla belleza y fuerza natural.
El Valle de Mifafí, cuyo nombre significa “lugar del viento”, se encuentra a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, lo que explica las condiciones climáticas extremas que permiten este tipo de fenómenos.
Visitantes y excursionistas que han presenciado estas condiciones coinciden en que se trata de una experiencia única, donde la naturaleza muestra su lado más imponente y cambiante en cuestión de minutos.
Más allá del asombro, este tipo de eventos también recuerda la importancia de preservar estos espacios naturales, considerados patrimonio ambiental del país y resguardados por organismos de conservación.
Arelys Munda
Noticia Al Día