El embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, protagonizó un inusual encuentro en la Misión de EE. UU. en Ginebra al unirse a una sesión de entrenamiento físico con el Destacamento de Seguridad de los Marines, realizando flexiones de pecho vistiendo traje y corbata.
El diplomático, quien cuenta con una trayectoria como coronel de las Fuerzas Especiales (Boina Verde), puso a prueba la resistencia de los uniformados con el objetivo de estrechar lazos con el personal de seguridad. El video del momento, donde se observa a Waltz manteniendo el ritmo de los soldados sin perder la formalidad de su vestimenta, se volvió viral tras ser compartido bajo el lema "Fit for duty".
"Es un honor sudar junto a quienes protegen nuestra diplomacia en el extranjero. Mantener la disciplina física es parte fundamental del servicio", declaró Waltz tras la actividad.
La acción ha generado opiniones divididas. Mientras sectores militares elogian su liderazgo, críticos como el analista Rory Stewart han cuestionado si este estilo de "diplomacia de rendimiento" es el más adecuado para un representante de alto nivel confirmado por el Senado estadounidense.
Es el primer Boina Verde en servir en el Congreso y actualmente se desempeña como Embajador ante la ONU, destacando por un enfoque de política exterior basado en la fortaleza y la preparación militar.