La bebé tenía apenas un mes y medio de vida, pero logró sobrevivir más de cinco días bajo los escombros de un edificio que se había derrumbado por los temblores en la provincia de Hataym, sin ningún problema de salud. Se llama Vetin Begdas y se convirtió en una de los ‘bebés milagro’ de la tragedia.
En la zona afectada en suelo turco vivían más de 13 millones de personas en diez provincias y los equipos de rescate duraron varias semanas buscando a miles de víctimas.
En muchos casos se dio a otros desaparecidos por muertos y Yaseming Besdag, la mamá de Vetin Begdas, era una de ellas. Por eso, la pequeña quedó bajo el cuidado del estado turco, la trasladaron a la capital Ankara en el avión presidencial y estuvo al cuidado de una institución afiliada al Ministerio de Familia y Servicios Sociales.
En estas imágenes se ve a la menor siendo cargada por la ministra turca de esa cartera Derya Yanık.
Sin embargo, en los últimos días, con una prueba de ADN se comprobó que la pequeña era realmente su hija y la niña, ahora de tres meses y medio, regresó a sus brazos. Se reunieron tras pasar 54 días separadas.
En algunas declaraciones, la ministra compartió su emoción por el reencuentro: “Compartir esa felicidad también fue muy significativo para nosotros. Deseo y espero que Dios les conceda una vida larga y feliz para que nunca más se separen”.
Mientras estuvo bajo la custodia del estado, la niña había dino nombrada ‘Gizem’, que significa misterio en turco.
Durante el terremoto, la mujer sufrió varias heridas y había sido trasladada a la ciudad de Adana (Turquía) para recibir tratamiento. Sigue hospitalizada.
Entre tanto, un comunicado del Ministerio confirmó que el padre y los dos hermanos del bebé sí murieron en el terremoto.