En el corazón del Parque Nacional Canaima, el misticismo de los tepuyes comparte protagonismo con un fenómeno cotidiano que ha capturado la atención de viajeros y científicos: El cabello impecablemente liso, brillante y saludable de las mujeres de la etnia Pemón Camaracoto. Lo que muchos turistas asumen como un rasgo puramente genético o un mito local, es en realidad un fascinante proceso químico natural que fluye libremente por el río Carrao.
El creador de contenido Isaías Landaeta develó recientemente este misterio a través de sus plataformas, explicando la ciencia detrás de la famosa frase que reciben los visitantes al llegar a la región: «Ese es el secreto de las pemonas pa’l pelo liso».
Una «fábrica» natural de jabón
Contrario a lo que se cree, el secreto no se encuentra en costosos tratamientos de salón, sino en la corriente del río Carrao. El agua de este cauce baja cargada de materia orgánica: hojas, raíces y plantas que se descomponen río arriba. Es precisamente de esta descomposición de donde surgen las saponinas.
¿Qué son las saponinas?
Son moléculas naturales con un comportamiento anfífilo, una parte de su estructura atrae el agua mientras que la otra se adhiere a la grasa.
Cuando el caudal del río choca con fuerza en los imponentes saltos de la laguna de Canaima, el agua se mezcla con el aire y genera una espuma densa. El resultado es, literalmente, un jabón natural que limpia profundamente, elimina residuos y remueve la grasa del cuero cabelludo de los pemones que se bañan en él diariamente.
La química detrás del alisado
El efecto liso y alineado del cabello no se debe únicamente a la limpieza, sino a las propiedades físicas del agua de la región, las cuales actúan directamente sobre la estructura capilar:
Baja mineralización, porque el agua es extremadamente pura y carece de los minerales pesados que suelen «enredar» o dar peso negativo al cabello en las ciudades.
Nivel de acidez (pH bajo), ya que el agua del río Carrao es ácida. En la cosmética capilar, la acidez es el agente responsable de cerrar la cutícula del cabello. Al sellarse la cutícula, las hebras reflejan mejor la luz, reducen el frizz y se alinean de forma natural, dando esa apariencia lacia y sedosa.
Territorio vs. Cosmética urbana
Mientras que en las grandes ciudades se gastan importantes sumas de dinero en productos químicos, queratinas y tratamientos térmicos para conseguir un alisado perfecto, las mujeres de la comunidad Camaracoto lo obtienen directamente de su entorno.
Sin embargo, los expertos (y la experiencia de los propios viajeros) aclaran que este «champú de la selva» no reacciona igual en todos los tipos de cabello. «No funciona para todo tipo de pelo (…) pero sí se siente diferente», señala Landaeta en su relato, haciendo referencia a que la efectividad del agua está intrínsecamente ligada a la exposición constante y al tipo de hebra capilar.
Al final del día, la exuberancia de Canaima demuestra que sus maravillas no son solo paisajísticas. El cabello de las pemonas no es un mito ni un secreto guardado bajo llave, es el resultado de la química, el territorio y un jabón natural que lleva siglos fluyendo de los tepuyes.
Vea el video aquí: https://www.instagram.com/reel/DWeVTHDkbQn/?igsh=MTB5dmVzY290OXMzMg==
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