Viernes 30 de enero de 2026
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El Papa León XIV es el segundo pontífice que rompe una tradición usando zapatos de color negro

Tanto el Papa Francisco como el Papa León XIV han optado por usar zapatos negros sencillos de uso diario

El Papa León XIV es el segundo pontífice que rompe una tradición usando zapatos de color negro
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El Papa León XIV ha sido observado usando zapatos negros, particularmente desde su primera misa en la Capilla Sixtina y apariciones tras su elección. De esta manera continúa la línea de sencillez y humildad de su predecesor, el Papa Francisco, evitando los mocasines rojos tradicionales de la tradición papal. Los zapatos negros se interpretan como un gesto de proximidad, sencillez y un estilo de vida más austero.

Históricamente, los Papas han calzado zapatos o sandalias rojas (a veces borgoña) para exteriores e interiores. color que representa la sangre de los mártires y, antiguamente, el poder imperial.

Tradicionalmente, los zapatos papales son púrpura, simbolizando la sangre de los mártires y la Pasión de Cristo. Aunque Benedicto XVI retomó el uso de mocasines rojos, el Papa Francisco rompió esta tradición optando por zapatos negros de la calle para mostrar humildad.

La Iglesia católica siempre ha señalado que el calzado no es un símbolo de moda, sino un elemento de la vestimenta litúrgica tradicional de la Iglesia , a menudo hechos a medida por zapateros italianos o peruanos.

El zapatero papal

El zapatero italiano Adriano Stefanelli, lleva más de dos décadas poniendo su talento al servicio del Vaticano. El primer Papa a quien le confeccionó un par de zapatos fue a Juan Pablo II, luego vendrían los siguientes pontífices hasta llegar a León XIV.

Todo comenzó una noche cuando trabajaba concentrado sobre la mesa de su pequeño taller de la ciudad italiana de Novara, desde donde vio por televisión que el pontífice polaco, ya muy debilitado, había sufrido un desfallecimiento durante el Vía Crucis.

“Aquello me impactó profundamente”, recuerda el artesano en conversación con ACI Prensa. “Me pregunté: ¿qué puedo hacer yo por él? Y pensé: si sé hacer zapatos, le haré unos zapatos”, afirmó.

Sin contactos ni intermediarios, calculó su número de cabeza, observando la complexión física del Pontífice, y optó por un 44. Diseñó un modelo especialmente blando, forrado en esponja para garantizar la máxima comodidad y los mandó al Vaticano. “Le quedaban perfectos. Fue algo extraordinario”, explica.

Era el año 2004. Aquel primer par de zapatos se conserva hoy en el Museo de Castel Sant’Angelo, en la Ciudad del Vaticano, como testimonio de la confianza que han depositado en este artesano, de una pequeña localidad del norte de Italia, los pontífices desde entonces.

El encargo más reciente ha sido para León XIV. Stefanelli le llevó en agosto dos pares de zapatos blancos, forrados de amarillo y con ribetes del mismo color, en alusión a los tonos vaticanos. “No le gustaron mucho”, admite. “Es un hombre sencillo. Quiso los zapatos solo negros”, revela.

El Papa le indicó entonces su número: 9,5 americano, equivalente a un 42,5 italiano. El artesano volvió a rehacer el modelo respetando los deseos del Papa y el 7 de enero le entregó personalmente los zapatos definitivos. Esta vez quedó muy contento. Estuvimos hablando unos quince minutos. Me disculpé por los blancos, pero él lo tomó con naturalidad”, recuerda.

Cada par de zapatos requiere entre 15 y 20 días de trabajo, utilizando pieles naturales de primera calidad: becerro, vaquetilla y otras curtaciones nobles. "No es producción en serie”, subraya al destacar que cada modelo es único.

AciPrensa/ Foto: Cortesía

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