Miércoles 18 de febrero de 2026
Al Dia

Eduardo Lapi: “Regresaré a las bases de mi pueblo y me haré elegir Gobernador de Yaracuy”

El exgobernador del estado Yaracuy, reside actualmente en Colombia, país que ha sido su hogar por varios años, no oculta sus sentimientos ambiguos entre la crudeza del exilio y la nostalgia de regresar a Venezuela.

Eduardo Lapi: “Regresaré a las bases de mi pueblo y me haré elegir Gobernador de Yaracuy”
Eduardo Lapi, exgobernador de Yaracuy. Foto: Cortesía/NB
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Eduardo Lapi enfrentó acusaciones por “conspiración, presuntos delitos de corrupción, incluyendo malversación y peculado” durante su gestión, lo que llevó a su detención en 2006. En 2007, protagonizó una “espectacular” fuga del Internado Judicial de San Felipe antes de su audiencia preliminar, alegando persecución política, un hecho calificado por el gobierno de entonces como “una huida”, mientras su defensa lo describió como una “búsqueda de libertad ante la falta de juicio justo”.

Eduardo Lapi. Foto: Cortesía/NB

Durante la entrevista especial, Eduardo Lapi abordó temas como la Ley de Amnistía, la cual según su criterio “debe garantizar el retorno de los derechos ciudadanos, políticos y humanos de quienes hemos sido víctimas de la persecución política”. Sobre si reconoce a la presidenta (e) Delcy Rodríguez, fue enfático al decir que “hay una encargada de la presidencia como lo prevé la Constitución”

“Quien nada debe, nada teme. Estoy seguro que voy a regresar muy pronto”, dijo al final de la entrevista el exgobernador de Yaracuy, Eduardo Lapi.

  • ¿Qué aprendió de la política colombiana o de su experiencia como asilado que considere vital aplicar ahora en la actualidad política de Venezuela?

-La salida forzada de mi patria me enseñó muchas cosas, soportar ser un visitante donde llegara, aceptar la separación, pero luchar contra la ausencia, el no poderle dar el último adiós a una hermana, a algunos amigos, no poder celebrar los cumpleaños y fechas importantes de hijos, y sobretodo me obliga a soportar el no poder hacer lo que me gusta, caminar las calles de Yaracuy, saludar al pueblo que me vio nacer. Indudablemente mi vida entre Perú y Colombia también me llenó de muchas experiencias, la primera es que el trabajo en el ámbito de la empresa privada puede aportar muchísimo a la eficiencia y eficacia en el manejo de la cosa pública. En lo político, creo hay experiencias importantes que se deben replicar en la nueva Venezuela, como por ejemplo la Ley de los Partidos Políticos, normas que obligan a los elegidos en un partido a respetar los principios, valores y sobre todo la ideología de los mismos, al extremo que si eres elegido en uno de ellos y traicionas esos parámetros por el cual te eligieron, pierdes el cargo de elección. Veo con admiración la separación de los poderes y su independencia (como era en Venezuela antes de que llegara el régimen). En Perú vimos el cambio de varios presidentes, inclusive con el voto de las fracciones políticas de la ideología del Presidente destituido; en Colombia vemos un Poder Judicial verdaderamente independiente, es sabido de la tendencia ideológica de una gran mayoría de sus miembros hacia la izquierda, pero eso no impide el tomar decisiones que logran poner orden en el desorden gubernamental, por ello esa separación e independencia de los poderes públicos es trascendental y más aún fundamental, es la esencia de la democracia.

  • Tras muchos años fuera de Venezuela, ¿cuál es el sentimiento predominante al pensar en cruzar la frontera? ¿Es nostalgia, sed de justicia o simplemente la necesidad de concluir un ciclo pendiente?

-Son tantas cosas. Primero te confieso: salir de tu país obligado contra tu voluntad y deseo, después de un año secuestrado en una cárcel de Venezuela, y casi 20 años de destierro, el regresar es el logro de uno de mis deseos más profundos, volver a caminar sobre el suelo de mi amado Yaracuy, poder abrazar a un pueblo que tanta solidaridad y apoyo me brindó y me brinda, regresar a mi cuna de nacimiento, en definitiva, es la devolución de mis derechos como venezolano. Es la oportunidad de pagarle al Yaracuy tantas cosas hermosas que me ha dado. Leo mensajes tan impresionantes de la gente agradeciendo por el gobierno que ejecutamos en Yaracuy, (jóvenes y adultos), y les digo que ese era mi deber como gobernante; en cambio ellos no tienen deberes para conmigo y siguen dándome su cariño, por eso creo que el regresar es la oportunidad de pagar esa deuda emocional y de gratitud que tengo con mi pueblo.

  • 
Usted menciona la Ley de Amnistía como el marco para su posible regreso. ¿Confía plenamente en que estas garantías se respeten o asume su retorno como un acto de desobediencia civil y riesgo personal?

-Ningún venezolano debe ser encarcelado por sus pensamientos y sus luchas, ningún venezolano debe ser obligado a salir de su tierra, eso solo ocurre en un país en guerra o bajo el autoritarismo, eso lo vemos claramente en el transcurso de la historia mundial. La Ley de Amnistía debe garantizar el retorno de los derechos ciudadanos, políticos y humanos de quienes hemos sido víctimas de la persecución política. En mi caso, te recuerdo, fui acusado de conspiración siendo gobernador, abrieron el expediente en la Fiscalía Superior de Yaracuy, allanaron varias instituciones del gobierno, entre ellas PROSALUD, con la policía política de ese entonces, DISIP, dicha policía también allanó la residencia donde vivía como gobernador. El candidato del chavismo a la gobernación de aquel entonces tenía como mayor oferta electoral que me encarcelaría; esa promesa fue la única que cumplió, me tuvo 12 meses secuestrado en un calabozo, porque su gestión solo se vio marcada por el abuso de poder y por la maldad. La Ley de Amnistía debe resarcir tanto daño que se produjo en tantas familias venezolanas, por ello es un deber que esta logre la verdadera reconciliación del país, debe garantizar una comisión de la verdad, y tiene que ser amplia y clara para que no se siga haciendo daño a ningún venezolano. El solo hecho de que estemos hablando de ella y que se esté discutiendo en el Parlamento Nacional actual, es el mayor reconocimiento de la época de dolor que vivimos, solo por la persecución política ejercida desde 1999.

Foto: Cortesía/NB

  • Sus detractores suelen desempolvar los expedientes que originaron su salida. ¿Cómo planea enfrentar esos juicios pendientes para limpiar su nombre ante la opinión pública y las nuevas instituciones?

-¿Cuáles juicios? Un juicio es algo donde tienes derecho a defenderte, al debido proceso, a la presunción de inocencia, y mucho más, cosas que no existieron en mi caso como en muchos otros. A mí lo que me pretendieron hacer fue un linchamiento moral, se consumó en mi la persecución política, la que se aplicó contra la disidencia. Revisemos mi caso, yo estaba fuera del país, me citaron como testigo a la fiscalía, al saber de esa citación regresé a Venezuela y al día siguiente a las 5:00 am me estaban sacando de mi casa, esposado y secuestrado sin ningún tipo de derecho, es decir, regresé para que me metieran preso ilegítimamente y convertirme en el segundo o tercer preso político del país. En más de 8 meses no tuve audiencia de ningún tipo. Entonces regresé del exterior a dar la cara a la justicia, porque no tengo nada que ocultar, pero lamentablemente en Venezuela no existe eso; no hay justicia imparcial e independiente, lo que hay es una injusticia politiquera, de la que sigo siendo víctima, la cual no solo me arrebató la libertad, sino que pretendió arrebatarme la vida. En mi caso nada temo en enfrentar cualquier acusación, siempre y cuando sea en un juicio imparcial y con garantías de todos los derechos ciudadanos y constitucionales. Porque quien nada debe nada teme.

  • Usted gobernó un estado que ha cambiado en los últimos años. ¿Qué diagnóstico hace de la realidad actual de Yaracuy y cuál cree que es la herida más urgente de sanar en su estado «del alma»?

-Lo triste es que cuando me robaron la gobernación, deje un Yaracuy ejemplar para el país entero, andando en fórmula uno que iba a 350 Km por hora, hoy está destruido, todo abandonado, no fueron capaces ni de solo dejar que el carro siguiera andando, no fueron capaces ni siquiera mantener lo que con tanto sacrificio construimos nosotros, ¡solo mantener! eso era fácil. Pero lo hicimos antes y lo volveremos a hacer ahora, ¿y sabes por qué? porque tenemos la experiencia y algo mayor, que es el profundo amor por nuestro Yaracuy, que siempre guía mi accionar político y gubernamental; y otra cosa, el agradecimiento infinito para con un pueblo grande como el mío, también aprendimos de nuestros errores, que claro que cometimos, lo que garantiza que lo haremos mejor. La herida más grande a sanar es con nuestras generaciones a la que le arrebataron su futuro, a todos los que sus padres que tuvieron que irse a otros países, a esas generaciones que no tuvieron el plan de desarrollo que dejamos andando, y ahora tenemos que sembrar eso en sus hijos para que puedan disfrutar de lo que ellos cuando niños disfrutaron. Una buena educación con buenas instalaciones, buena alimentación, buen programa de salud, buen transporte escolar, buenos útiles escolares, buenos uniformes, en fin, la construcción de la oportunidad a ser un excelente ciudadano, entre tantas otra que debemos garantizar como gobierno.

  • Algunos sectores de la política piden renovación total de liderazgos. ¿Qué le dice Eduardo Lapi a quienes piensan que figuras de su generación deben dar paso a caras nuevas, o cree que su experiencia es precisamente lo que falta en la oposición?

-La juventud tiene derecho a ser protagonista del nuevo destino de la patria, así siempre fue en el pasado y debe ser en el presente y en el futuro, lo que no debe pasar nunca es que una generación discrimine a otra, eso sería un grave error. Yo fui el primer Alcalde de mi pueblo natal, tenía 25 o 26 años, fui el más joven de Venezuela, fui elegido Gobernador de Yaracuy con 33 años y fui el gobernador más joven de Venezuela, pero nunca desprecié ni aparté la experiencia de los que tenían más edad que yo, y menos si tenían capacidad, profesionalismo y experiencia. Me hice acompañar por los mejores, algunos de mi edad otros menores y otros mayores, porque lo importante era poder cubrir con capacidad, eficiencia y compromiso los requerimientos de nuestro pueblo. Lo que no puede volver a suceder es repetir la mala experiencia que vivimos en estos últimos años. Discriminar, apartar por apartar, perseguir a quien no comparte conmigo mis ideas y, algo peor, dejarnos engañar por un falso cambio, el cambio es importante siempre y cuando no signifique un salto al vacío, que fue lo que ocurrió con Chávez. ¿Cuantas veces advertí lo que pasaría si lo elegíamos? Otro error que debemos desechar, desterrar de nuestro presente y futuro, es desperdiciar el valor de nuestra decisión, debemos escoger y se debe escoger bien, valorando a quienes elegimos, no obedeciendo órdenes de Caudillos.



  • ¿Su intención es retomar el activismo desde las bases o tiene la mirada puesta en una candidatura específica, gobernación o diputación?

-Mi lema siempre fue y será que el mejor trabajo es el trabajo social, y que para ser buen político se debe ser buen trabajador social, siempre confié y sigo confiando en las bases como la esencia de nuestra fuerza. Cuando estuve en un partido y fui líder del mismo, obligué a que se respetaran las decisiones de las bases y estuve allí hasta que dejó de ser así. Es simple, regresaré a las bases de mi pueblo y con él y su respaldo me haré elegir Gobernador de Yaracuy, y también con él volveremos a construir el mejor estado de Venezuela. Pero, en definitiva, estaré donde el pueblo decida que esté y lo que sí puedes tener por seguro es que daré como siempre lo hago, lo mejor de mí para tener éxito y que mi éxito sea la felicidad del pueblo yaracuyano.

  • El panorama opositor suele ser complejo. ¿Cómo piensa integrarse a la Plataforma Unitaria o a las fuerzas opositoras sin generar ruidos innecesarios en las alianzas actuales?

-Esos ruidos siempre existirán, así fue antes y lo es ahora, con un agravante, algunos en la oposición se comportan igual o peor que los chavistas del cogollo. Lo que nadie me puede quitar es lo que hice, es lo que logré y todo lo que representa mi accionar como político, como alcalde y como Gobernador. De nada valdría mi presencia si ella no es considerada desde el respeto y el cariño que expresan los que lideré o goberné, lo que nunca podrán desconocer es lo que siente el pueblo yaracuyano, el legado dejado en él, así de simple, porque el absoluto dueño de eso es el pueblo, no es ninguna estructura de ningún tipo, si eso no es así, tenga por seguro que Chávez, Carlos Giménez y algunos otros, me hubiesen borrado del mapa político de Yaracuy y Venezuela hace tiempo, pero no pudieron ni podrán porque lo único que me guía y me alimenta es lo que hice cuando me correspondió el altísimo honor de gobernar a mi pueblo, y ese pueblo es el único que me puede quitar el derecho de regresar.


  • Usted habla de luchar por la democracia. En un país donde la inhabilitación política ha sido recurrente: ¿cuál será su primera acción para defender no solo sus derechos, sino la de otros compañeros?

-Creo que hay voluntad de acabar con eso, confío que, de verdad, eso es lo que se quiere y eso es lo que debe representar la Ley de Amnistía. El ejemplo más claro de lo que no podemos aceptar es lo que se le hizo a María Corina que se le inhabilitó para que no ganara, porque eso era lo que iba a pasar y es lo que pasará cuando sea candidata, porque es su derecho. Yo lo viví cuando en el 2008 mi candidatura a la gobernación fue aprobada en dos instancias del CEN por unanimidad, y la anuló después la sala electoral del TSJ, porque vieron que arrasaríamos en las elecciones, por cierto, en ponencia vergonzosa de un magistrado del estado en Lara y que deshonra al pueblo larense.

  • ¿Usted justifica el bombardeo y secuestro del presidente Maduro y Cilia Flores por parte de fuerzas militares de EEUU?

Mira, el pueblo venezolano luchó por todos los medios para deponer a Maduro, luchó en todos los ámbitos y con todo lo posible y a su alcance para que se respetara su decisión, se sacrificaron muchas vidas, todas igual de valiosas, jóvenes que dieron sus vidas por nuestra democracia, desarmados contra un cuerpo armado y sin sentimientos patrióticos. Luego el 28 de julio del 2024 se ganan las elecciones, y se designa a Edmundo González como candidato, y Edmundo no solo ganó, sino que bajo una estrategia extraordinaria se comprobó al mundo entero, con actas en manos y resultados cantados en boca de urnas electoral, el aplastante triunfo, y aun así no salieron del poder, entonces ¿cómo permite el orden mundial que esas cosas sucedan y dejan indefenso a un pueblo que trató de todas las formas legítimas de salir de un régimen? Entonces te pregunto yo a ti: ¿tu justificarías que los cuerpos de seguridad del orden público, para garantizar la vida de una familia que está siendo sometida a la fuerza y violentamente, sea rescatada y salvada por el orden público reinante?

  • ¿Reconocería usted la legitimidad de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez?

-Lo real es que hay una ausencia presidencial, por múltiples razones, y lo que hay ahora no es una presidenta encargada sino una encargada de la presidencia como lo prevé la Constitución, es así como se denomina, según nuestra Constitución el puesto que ocupa actualmente Delcy Rodríguez.

  • ¿Cuándo regresas a Venezuela?

– Muy pronto. Por primera vez en estos 20 años estoy seguro que voy a regresar muy pronto.

Foto: Cortesía/NB

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Noticia al Día/Con información de Noticias Barquisimeto

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