A la opinión pública, a las autoridades nacionales y a la comunidad productiva de Venezuela:
En representación del gremio industrial del Zulia, observamos con atención los significativos cambios que se desarrollan en el país a inicios de este año 2026. El anunciado incremento de la producción petrolera, con una meta de crecimiento del 18% y el potencial de agregar 200,000 barriles diarios, representa un horizonte de oportunidades para la nación. Celebramos toda iniciativa que genere divisas y estabilice nuestra economía.
Sin embargo, desde la principal región productora de hidrocarburos, hacemos un llamado vehemente y constructivo: la verdadera riqueza y el desarrollo sostenible no se miden únicamente por los barriles exportados, sino por la capacidad de transformar ese recurso en prosperidad interna. El resurgimiento petrolero debe ser el motor para la reactivación integral de nuestra industria nacional, en particular, de los sectores petroquímico y siderúrgico, estratégicos para el encadenamiento productivo.
La petroquímica: el puente entre el petróleo y la vida diaria
Nuestra industria petroquímica tiene el potencial de quintuplicar su contribución al PIB en seis años y generar más de 100,000 empleos directos e indirectos. Actualmente, el sector opera con cerca del 60% de su capacidad instalada disponible para incrementar la producción. Su reactivación es urgente porque provee las materias primas para sectores esenciales como:
· Alimentos y medicamentos.
· Agricultura (fertilizantes, pesticidas).
· Plásticos, envases y empaques.
· Higiene personal y del hogar.
Un complejo petroquímico activo en el Zulia significa garantizar insumos asequibles para miles de pequeñas y medianas industrias, fortaleciendo la soberanía productiva y abaratando los costos para los ciudadanos.
La siderurgia: el acero de la reconstrucción nacional
De manera alentadora, se reporta la reactivación de plantas siderúrgicas como la Acería de Barquisimeto, con una proyección de 75,000 toneladas de acero para 2026. Este es un paso en la dirección correcta. El acero nacional es la columna vertebral de la reconstrucción de infraestructura, la industria manufacturera, la construcción de viviendas y el sector agro. Debemos consolidar este impulso para dejar de importar lo que podemos producir aquí, creando empleo calificado y valor agregado en nuestro suelo.
Nuestro llamado a las autoridades nacionales y regionales para que este círculo virtuoso sea una realidad, solicitamos con respeto y firmeza que la política económica acompañe la apertura petrolera con un Plan de Reactivación Industrial Concreto que incluya:
1. Seguridad Jurídica y Reglas Claras: Para atraer la inversión privada nacional e internacional que estos sectores requieren, se necesita un marco estable y transparente.
2. Acceso a Materias Primas Estratégicas: El gas natural y los naftas, derivados del petróleo, deben priorizarse para alimentar a los complejos petroquímicos locales, como El Tablazo, garantizando suministro confiable y a precios competitivos.
3. Política Cambiaria para la Producción: Es indispensable facilitar el acceso a divisas para la importación de repuestos, tecnología y componentes críticos que la industria necesita para ponerse en marcha.
4. Incentivos Fiscales : Una reforma que alivie la carga tributaria y arancelaria para la modernización de maquinaria es un estímulo directo a la inversión productiva.
Los industriales del Zulia estamos listos para ser protagonistas de la Venezuela productiva. No pedimos privilegios, sino políticas de Estado coherentes que conviertan la renta petrolera en producción nacional, empleo digno y bienestar para todos los venezolanos. Construyamos juntos una economía no solo de extracción, sino de transformación e innovación.
Dra. María Marachli
Presidenta
Cámara de Industriales del Estado Zulia.
Maracaibo, 26 de enero de 2026