La polémica e icónica estrella del pop, Britney Spears, confirmó el pasado 8 de enero su retorno oficial a los escenarios tras un prolongado retiro artístico que inició en 2018.
La cantante de 44 años informó a través de sus redes sociales que está planificando una serie de conciertos internacionales, aunque enfatizó que su país natal, Estados Unidos (EEUU), no formará parte del itinerario aludiendo a "razones extremadamente sensibles".
El intérprete detalló que esta nueva etapa se alejará de las producciones masivas y estadios deportivos para adoptar un formato mucho más íntimo y personal. En tal sentido planifica realizar presentaciones acústicas en Reino Unido y Australia, mercados donde, de acuerdo con la artista, maneja una conexión emocional más profunda con sus fanáticos.
Se manifestó además muy entusiasmada por la posibilidad de compartir escenario con su hijo menor, de 19 años, a quien calificó como una "gran estrella" en ascenso.

Cómo será el regreso de Britney Spears
La Princesa del Pop confesó que sí se imagina regresando a un escenario bajo condiciones muy específicas: sentada, sin coreografías extenuantes,
Spears describió este regreso como el cierre de un ciclo de presiones constantes, luego de deshacerse del control paterno. Aseguró que ha reencontrado en la música una forma de libertad genuina, en el que antepone su salud mental sobre las exigencias de la industria comercial norteamericana.
La relación entre Britney y sus hijos no ha sido siempre de color de rosa. Incluso hubo épocas en las que ambos se distanciaron de ella mientras lidiaba con las secuelas de la tutela que tuvo por años por parte de su padre.
Sin embargo, el tiempo y la publicación de sus memorias en el libro You Thought You Knew, ayudó a resolver los conflictos entre madre e hijos, según reveló en noviembre el propio Kevin Federline. “Ellos aman absolutamente a su mamá, ¿sabes? Quiero decir, siempre, siempre la han amado y siempre lo harán”, afirmó en Talk Shop Live.

Noticia al Día/MTZ